De palabras...
En el tiempo e que la piratería estaba en auge los grandes imperios tuvieron que encontrar la manera de volver a tomar las riendas. Después de cientos y miles de tesoros en su mejor caso robado y si no, perdidos para siempre por los ataques de los piratas, nacieron los documentos que lo solucionarían prácticamente por completo. Quien iba a pensarlo que un simple pedazo de papel tendría el poder de ser tal solución a un problema que estaba fuera de control.
Fueron entonces concebidas las Patentes de Corso.
Estos, eran emitidos por los gobernantes o dirigentes vitalicios de las naciones o imperios.
Traían por supuesto beneficios a ambos lados, por parte de los ahora Corsarios se volvían como parte de la fuerza naval del país que los contrataba, tenían derecho a utilizar los puertos, a reclutar gente de las ciudades, utilizar los suministros y demás facilidades del imperio y en caso de ser capturados se les concedía el trato de “prisioneros de guerra” si es que estos lo mostraban. A y claro tener un porcentaje del botín obtenido.
Por parte de la nación, era por supuesto el candado que tenían para poder acceder a una fuerza naval sin tener que pagar sueldo, obtenían claro parte del botín, atacar a otras naciones pudiendo alegar que eran obras de piratas y el mayor beneficio era que dejaban de sufrir los ataques de los mismos controlando así el problema de los piratas y volviéndolos cartas a su favor.
En la de Piratas del Caribe : Al final del mundo, lo explican mas sencillo jejeje.


